La venganza de lxs rarxs

Se oyen los pasos de los lobos desde tu salón del trono. Colmillos y garras que harán de ti fuagrás. Aquellos días de vino y rosas, de chulería por vida vacía, nunca volverán. Extraño tipo normal de tiempos absurdos, qué crudo lo tienes, chaval, tan incapaz de ver al facha que llevas dentro, de ver que ser un pelotilla advenedizo ya no es garantía. Tú y y tus lujos de trivial junior, de andar por casa, no valen nada. Tus miedos se desatan. Tu rollo prefabricado de flipado, enterado, sobrado es muy cutre y ya no encaja. No agrada a nosotros, nosotras, la peña que ahora parte la pana. Ha caído el paradigma de vosotros los guapitos. Pijos, cretinos, creídos niños ricos sin un centavo, cabizbajos en la cola del paro, ahora miradnos… que hemos salido del armario, de los callejones, del extrarradio, de la escarcha de los campos. Mayoría inmensa, dispersa, segregada, marginada a golpes de tolerancia. Vuestras raras, nosotras, nosotros, vuestros raros. Solitarios, vagabundos, paranoicos, inseguros, okupas, prostitutas, creadores subterráneos, malrrollistas, embarrados, mujeres activas contra el patriarcado, heavies de barrio, inmigrantes, niños desurbanizados, veganas, anticapitalistas varias, supervivientes llamados delincuentes, homosexuales, ecologistas radicales, decrecentistas, la vieja trova libertaria, los presos, las presas, punks y skins… ya era hora de vernos así! unidos hermanos en común centrifugados. En común la experiencia de vivir viendo la diferencia entre vuestra realidad y la jodida realidad ¡la jodida realidad! en la que vosotros, talibanes de lo normal, tendréis que espabilar, aprender a nadar, mirar hacia dentro y encontrar las claves que os han hecho ser tan imbéciles. Nosotras, Nosotros, hombro con hombro, de los escombros sacamos rock and roll y falafel. Hemos crecido viviendo la complejidad de historias no escritas en agencias de publicidad. La cosa está contra vuestro status quo, la ultracomodidad se ha ido a tomar por culo: chalet tocho, coche chulo… futuro nulo. Aquí aguantaremos el tirón en el bosque de Sherwood.

La niebla. Las hayas. Cabañas en las ramas. Montañas de sueños dibujados en las cloacas.

En la cara, el viento helado de estas cimas invoca lágrimas, pero aclara las ideas. Por retales hechos. Perros lobo. Almazuelas suturadas entre mente y entrañas. La evidencia con elegancia omitida en nuestras miradas será nuestra venganza.

La venganza… la venganza de los raros. La venganza de las raras. La venganza de los raros.

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